PATOLOGÍAS NEUROLÓGICAS, DOLOR CRÓNICO y DOLOR AGUDO 2019-03-06T11:49:28+00:00

Patologías neurológicas, dolor crónico y dolor agudo


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DOLOR AGUDO: 

dolor cervical, dolor lumbar, dolor lumbopélvico, dolor de espalda, pubalgia

El dolor agudo está definido como una experiencia, normalmente, de inicio repentino, duración breve en el tiempo y con remisión paralela a la causa que lo produce. Existe una relación estrecha temporal y causal con la lesión tisular o la estimulación nociceptiva provocada por una enfermedad. En cuanto a su duración, se extiende desde pocos minutos a varias semanas.
Al dolor agudo se le ha atribuido una función “protectora”, su presencia actúa evitando que el individuo desarrolle conductas que puedan incrementar la lesión, o le lleva a adoptar aquellas que minimizan o reducen su impacto. La respuesta emocional fundamental es la ansiedad, con menor participación de otros componentes psicológicos. Sus características ofrecen una ayuda importante para establecer el diagnóstico etiológico y seleccionar el tratamiento más adecuado.

DOLOR CRÓNICO: 

fibromialgia, artrosis, artritis reumatoide

El dolor crónico, hace referencia a aquel que persiste en el tiempo, más allá de los 3-6 meses, incluso aunque las causas que lo desencadenaron hayan desaparecido. En este caso, el síntoma se convierte en la verdadera enfermedad.. También puede estar relacionado con la persistencia y repetición de episodios de dolor agudo, con la progresión de la/s enfermedad/es, con la aparición de complicaciones de las mismas, y con cambios degenerativos en estructuras óseas y músculoesqueléticas, dando lugar a cambios en el propio sistema nervioso. Ejemplos de esto son el cáncer, fracturas patológicas secundarias, artrosis y artritis, neuralgia postherpética, fibromialgia,..

El dolor crónico es percibido por quien lo sufre como “inútil”, pues no previene ni evita daño al organismo. Tanto su naturaleza como su intensidad presentan una gran variabilidad en el tiempo, en muchas ocasiones la intensidad de dolor percibida no es proporcional al daño físico subyacente.

La persona con dolor crónico, acaba organizando su vida en torno al dolor, apareciendo las ”conductas de dolor”, que limitan y modulan completamente su vida, la actividad personal, económica y profesional/laboral, y social. Es por esto, que este tipo de dolor se asocia invariablemente un componente de sufrimiento psíquico importante, condicionado o condicionante, en mayor o menor medida, de la aparición de conductas de dolor. Las repercusiones más frecuentes en la esfera psicológica implican ansiedad, ira, miedo, frustración o depresión que, a su vez, contribuyen a incrementar más la percepción dolorosa.

Dentro del dolor crónico se diferencian:

  • Dolor nociceptivo, que alerta al cuerpo de la existencia de daño tisular y ha sido considerado fisiológico.
  • Dolor neuropático, causado por trastornos nerviosos centrales o periféricos y es especialmente problemático por su severidad, cronicidad y resistencia a los analgésicos convencionales, por lo que ha sido considerado patológico. Se ha indicado que el dolor neuropático podría estar influido por factores externos como el ritmo circadiano, el cambio de estaciones del año, el ejercicio físico, la dieta y factores de estrés.

La fisioterapia en el tratamiento del dolor crónico es uno de los pilares fundamentales, puesto que, dentro del abordaje complejo como es esta entidad, la fisioterapia, a través del ejercicio terapéutico, la terapia manual, la educación en dolor, las técnicas de imaginería motora graduada, de exposición gradual, de trabajo con espejo, de manejo de conductas y metáforas protectoras de dolor, supone que la calidad de vida de la persona mejore decisivamente.

ENFERMEDADES Y/O ALTERACIONES NEUROLÓGICAS:

enfermedad de Parkinson, enfermedad de Alzheimer, hernia discal, neuropatías

  • Enfermedad de Parkinson, que es un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso de manera crónica y progresiva. Es la segunda enfermedad más prevalente en la actualidad después del Alzheimer y pertenece a los llamados Trastornos del Movimiento. Se caracteriza por la pérdida (o degeneración) de neuronas en la sustancia negra, una estructura situada en la parte media del cerebro. Esta pérdida provoca una falta de dopamina en el organismo, una sustancia que transmite información necesaria para que realicemos movimientos con normalidad. La falta de dopamina hace que el control del movimiento se vea alterado, dando lugar a los síntomas motores típicos como el temblor en reposo o la rigidez, aspectos clínicos que observamos en el paciente con enfermedad de Parkinson. La fisioterapia tiene como objetivo mejorar la calidad de los movimientos, el control postural, la marcha y la estabilidad, así como reducir la espasticidad, los temblores y la fatiga muscular.  Todo ello con objetivo de reducir y minimizar las complicaciones a nivel musculoesquelético y de la marcha, así como fomentar la autonomía persona.
  • Enfermedad de Alzheimer, es la causa más frecuente de demencia. Es una enfermedad que genera un deterioro cognitivo importante, caracterizado por la pérdida de memoria, alteraciones en el lenguaje, pérdida del sentido de la orientación y dificultades para la planificación de tareas o la resolución de problemas.Este deterioro suele acompañarse por cambios en la personalidad y el comportamiento. La capacidad de la persona para ser autónoma y llevar a cabo las actividades de la vida diaria va disminuyendo, de modo que en las fases más avanzadas necesitará ayuda y cuidados durante la mayor parte del día.El objetivo principal del tratamiento con fisioterapia va enfocad a mejorar la calidad de vida de la persona:
    • Mejorar y/o mantener la capacidad de deambular lo más independiente y funcional posible (ejercicio físico regular).
    • Favorecer la socialización, el beneficio lúdico y la mejora del estado de ánimo.
    • Mejorar y/o mantener la movilidad articular y el tono muscular, par así evitar rigidez y atrofia muscular.
    • Prevenir las consecuencias del inmovilismo (medidas posturales y medidas técnicas).
    • Mejorar y/o mantener la independencia en las transferencias.
    • Mejorar y/o mantener una postura lo más óptima posible.
    • Tratamiento del dolor.
    • Prevenir caídas y accidentes.
    • Prevención de las complicaciones de los sistemas circulatorio y respiratorio
  • Hernia discal, parte del disco intervertebral (núcleo pulposo) se desplaza hacia la raíz nerviosa, la presiona y produce un intenso dolor.  En la mayoría de los casos, este dolor remite con un tratamiento conservador, fisioterapia y sin cirugía. Además, que en la mayoría de los casos, los hallazgos radiológicos y/o de resonancia magnética no se correspoden con aparición de sintomatología, es decir, en las pruebas se puede observar una o varias hernias discales, o protusiones discales, y el paciente no presenta dolor ni alteracions neurológicas. Respecto al tratamiento de fisioterapia, el ejercicio terapéutico de trabajo de la musculatura profunda de la espalda, la musculatura profunda del abdomen, así como del control lumbopélvico y abdominolumbar, van a ser CLAVES Y ESENCIALES para el control de dolor y síntomas neurológicos.
  • Neuropatías periféricas,son el resultado de una lesión de los nervios periféricos, cuyos síntomas clínicos más frecuentes son debilidad, entumecimiento o insensibilidad y dolor, y por lo general en las manos y en los pies, aunque también puede afectar a otras partes del cuepo (cara, lengua, labios,..).La neuropatía periférica puede deberse a lesiones traumáticas (accidente, fractura,..), infecciones, problemas del metabolismo, causas heredadas, exposición a toxinas (alcohol), disminución de la ciculación periférica con aumento de la compresión en nervios distales (embarazo).  Una de las causas más frecuentes es la diabetes mellitus.

La fisioterapia es altamente eficaz, y a través de técnicas como el ejercicio terapéutico, neurodinámica clínica, y técnicas para el abordaje del dolor crónico (imaginería motora graduada, exposición gradual, trabajo de la lateralidad, trabajo con espejo), promueve la remisión de los síntomas como hormigueos, entumecimiento, pérdida de fuerza muscular y síntomas positivos (exceso de sensibilidad, ardor, picor profundo, irritabilidad,..).

DISFUNCIONES MUSCULOESQUELÉTICAS Y LIGAMENTOSAS: 

rotura muscular, distensión muscular, esguince de ligamento, problemas de movilidad, secuelas poscirugía de cáncer.

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