SUELO PÉLVICO 2019-02-04T09:08:53+00:00

SUELO PÉLVICO


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FISIOTERAPIA UROGINECOLÓGICA O PELVIPERINEAL

La fisioterapia uroginecológica o pelviperineal y obstétrica es una especialidad que tiene como objetivo dar tratamiento a las disfunciones o problemas del suelo pélvico tanto del hombre como de la mujer, que suponen diariamente una limitación, más o menos severa, para llevar a cabo su vida con normalidad. También, el abordaje en el campo de la prevención de estos problemas, así como ayuda para la recuperación de los mismos: preparación al parto (parto en movimiento, ejercicio físico, masaje perineal), recuperación posparto (cicatriz, fuerza muscular del suelo pélvico, faja abdominal)

Los factores de riesgo que pueden influir en estas disfunciones son los embarazos (parto vaginal, cesárea), procesos oncológicos, enfermedades degenerativas, hipertensión arterial, sobrepeso, etc. en los que la musculatura del suelo pélvico puede tener un mal funcionamiento, alterando a su vez el funcionamiento de los órganos pélvicos (vejiga, útero, recto,..).

La fisioterapia ha demostrado ser muy efectiva en el tratamiento de estos problemas, estableciendo un diagnóstico de fisioterapia y un tratamiento a partir de las técnicas y procedimientos que han demostrado científicamente ser los adecuados como:

  • Terapia manual.
  • Ejercicio terapéutico de reeducación del periné y del abdomen (ejercicios de la muscultura del suelo pélvico, ejercicios de la musculatura profunda del abdomen)
  • Electroestimulación.
  • Técnicas comportamentales.

La fisioterapia pelviperineal u obstétrica y uroginecológica está indicada en:

INCONTINENCIA URINARIA O INCONTINENCIA DE ORINA

La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina objetivamente demostrada, que constituye un problema social e higiénico para la persona afecta, además de describirse teniendo en cuenta aspectos como la frecuencia, gravedad, factores desencadenantes, impacto social y afectación de la higiene y calidad de vida. Dentro de esta definición encontramos tres tipos diferentes:

  – Incontinencia de Esfuerzo (IE): la pérdida de orina se desencadena en la realización de un esfuerzo como toser, estornudar o coger peso o durante la realización de un deporte de impacto como aeróbic o correr.

  – Incontinencia de Urgencia (IU): la pérdida de orina, viene desencadenada por un imperioso deseo de orinar, con importante urgencia.

  – Incontinencia Mixta: es una combinación de las dos anteriores.

INCONTINENCIA FECAL Y/O GASES

En ocasiones, situaciones como el postparto, el parto, algunas cirugías o un estado de estreñimiento crónico, promueven la aparición de éstos problemas, donde la fuerza muscular perineal y anal está alterada, y por tanto, la continencia de las heces y los gases no es correcta y completa, produciéndose escapes de heces o gases.

PROLAPSOS DE ÓRGANOS PÉLVICOS

El prolapso es el descenso de uno o más órganos pélvicos de la cavidad pélvica hacia el exterior. Las estructuras ligamentosas, faciales y musculares fallan en su papel de soporte de éstas vísceras, y se produce el descenso de la vejiga de la orina, la vagina, el útero y/o el recto. Las causas más importantes por las que se da este proceso patológico son:

  • Traumatismos obstétricos (instrumentos utilizados en el parto vaginal), bebés con elevado peso al nacer, multiparidad.
  • Estreñimiento crónico (incorrecta gestión de presiones).
  • Enfermedades respiratorias crónicas (efecto continuo y mecánico de la tos provocando empujes hiperpresivos)
  • Factores genéticos,  en relación con la diferencia de elasticidad y flexibilidad de ligamentos y tejido conectivo y del estado muscular entre unas personas y otras.
  • Levantar y/o transportar pesos elevados o jugar a deportes de elevado impacto (constante hiperpresión hacia el suelo pélvico).
  • Cambios hormonales, como la pérdida de estrógenos relacionada, por ejemplo, con la menopausia.

DISFUNCIONES SEXUALES

La fisioterapia del suelo pélvico también aborda problemas que afectan a la esfera sexual, tales como:

  • Vaginismo, como situación de salud donde hay una imposibilidad de penetración vaginal por espasmo de la musculatura pubovaginal y a menudo perineal. En muchas ocasiones, la vagina es normal y solo se produce el espasmo en situación de excitación.Su origen puede ser primario, donde las causas pueden ser muy diversas desde psicoemocionales hasta orgánicas, y su tratamiento siempre es multidisciplinar por su complejidad; o secundario, donde habrá causas psicoemocionales o puede ser provocado por una dispareunia.

    nivel de fisioterapia, los objetivos serán conseguir la relajación muscular a nivel abdominoperineal con técnicas miofasciales, dilatadores vaginales de forma progresiva y biofeedback negativo (electroterapia y biofeedback manual) hasta conseguir la corrección de contracciones musculares involuntarias, así como ejercicio terapéutico. Todo ello, se inicia en consulta para luego realizar en domicilio.

  • Dispareunia, término que se refiere al dolor perineal que aparece antes, durante o después de las relaciones sexuales.
    • Puede ser superficial, sobre todo asociado al momento de la penetración, y generalmente, asociado a un trauma osbtétrico que curse con cicatriz de episiotomía o desgarro muscular, vulvitis, atrofia vaginal… El objetivo de la fisioterapia será recuperar la elasticidad de las estructuras afectadas, mejorar la lubricación y la atrofia de la zona, a través de tratamientos manuales, ejercicio terapéutioco y pautas posturales.
    • Pueden ser dispareunias a nivel medio, donde el dolor aparece más hacia la mitad. Se suelen ver asociadas a hipertonías musculares, bridas cicatriciales, endometriosis, inflamación o causa emocional. El objetivo y tratamiento de fisioterapia será similar a las superficiales cambiando la zona de tratamiento.
    • Por último, pueden ser diapareunias a nivel profundo, en la penetración profunda, asociada a cesáreas, endometriosis, edemas en el abdomen, por la posición uterina y en muchos casos por histerectomías. El abordaje de fisioterapia se centrará en el trabajo de la postura a través del ejercicio terapéutico, disminución del edema y fibrosis,y mejora de la movilidad de los tejidos para favorecer la vascularización de la zona.
  • Anorgasmia, estado clínico donde hay descenso o ausencia de la sensibilidad, menos excitación. Se produce una disminución de la intensidad del orgasmo que desencadena un desinterés por iniciar la sexualidad.El abordaje de esta entidad es siempre multidisciplinar,y sus causas suelen ser primarias o secundarias por debilidad del suelo pélvico, antecedentes obstétricos, menopausia, fibromialgia, histerectomía…

    Se sabes que  la falta de deseo sexual produce fisiológicamente que la vagina no se dilate lo suficiente, el cuello del útero no estará en la posición adecuada. provocando una falta de lubrificación,y por tanto, un roce inadecuado del pene en la vagina produciendo dolor.

    El tratamiento de fisioterapia se centrará en dar información sexual, enseñar ejercicios de propiocepción, ejercicios de potenciación muscular y pautas para que cada mujer se autoexplore, facilitando el conocimiento de las estructuras de su suelo pélvico.

Durante el embarazo, el suelo pélvico de la mujer está sometido a cambios constantes en la región lumbopélvica y perineal (musculatura, ligamentos,..), los cuales pueden provocar dolor lumbar y pélvico, y de pubis (pubalgia), la debilidad de la musculatura del suelo pélvico y abdominal (diástasis abdominal), alteraciones circulatorias (varices vaginales, pesadez de piernas), e incontinencia urinaria. Por ello, se ha demostrado que realizar ejercicio físico durante el embarazo, reduce la incidencia de diabetes gestacional, reduce el peso del bebé, así como prepara a nivel musculoesquelético y cardiovascular a la madre para el momento del parto y mejora la recuperación posparto.

También te podemos ayudar en el contexto de la preparación al parto y para aumentar la flexibilidad y elasticidad de la musculatura del suelo pélvico a la hora de la dilatación y el expulsivo, realizando el masaje perineal , que ha demostrado ser efectivo para facilitar estas etapas del parto, y disminuye la probabilidad de una episiotomía (incisión quirúrgica en el periné, durante el parto, para agrandar la apertura vaginal),y así evita futuros dolores de la cicatriz durante las relaciones (dispareunia), que se fibrose o se adhiera sin permitir el correcto funcionamiento de la musculatura del periné, dando lugar a problemas de contención de orina, gases o heces. Así pues, el aprendizaje de las posturas, tanto para la mujer como para la pareja, para realizar durante la etapa de dilatación y expulsivo, dentro de lo que llamamos «POSTURAS PARA PARIR EN MOVIMIENTO», ayudan durante las diversas etapas del parto, a la correcta colocación del bebé a través del canal del parto, a su descenso por él, así como a disminuir y aliviar el dolor de las contracciones y dolor lumbosacro, y acelerar el proceso de dilatación y expulsivo, con posturas que van a favor de gravedad y son menos dañinas para el suelo pélvico, siempre realizadas dentro de un contexto de parto sin complicaciones.

Tras el parto, es aconsejable que la mujer, además de acudir a su matrón/matrona, también sea valorada por el fisioterapeuta a nivel muscular, estructural y funcional, constatando como ha quedado el suelo pélvico de fuerza muscular, reflejos, estado de continencia (si contiene correctamente la orina o hay escapes, por muy pequeños que sean) para así tener una completa y buena recuperación postparto.

Si ha habido una incisión (episiotomía o cesárea) o desgarro muscular perineal, habrá que valorar el estado de la cricatriz, así como la fuerza muscular y el estado funcional de la musculatura del abdomen (valorar diástasis abdominal), o la presencia de alguna alteración musculoesquelética consecuencia de los cambios mantenidos durante la etapa de embarazo. Todo ello, con el objetivo primordial de detectar alteraciones y prevenir futuros problemas más graves como la incontinencia urinaria, fecal o de heces, prolapsos de órganos pélvicos, dolor durante relaciones,…

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